Sobre SAFE-T

SAFE-T está trabajando para abordar la falta actual de pruebas clínicas sensibles y específicas para diagnosticar y monitorear la lesión inducida por medicamentos en los sistemas renal, hepático y vascular en el hombre, que es un obstáculo importante en el desarrollo de medicamentos.

Por lo tanto, muchos fármacos candidatos prometedores con señales preclínicas de toxicidad renal, hepática o vascular de relevancia desconocida no entran en la fase clínica, ya que no existen pruebas sensibles que permitan la detección oportuna de los signos de seguridad del paciente antes de que ocurra una lesión irreversible. Las nuevas pruebas basadas en biomarcadores permitirán realizar estudios para evaluar si estos fármacos son seguros para «traducir» en uso clínico. Además, los nuevos biomarcadores de seguridad traslacional permitirán la identificación y gestión de los efectos secundarios de los fármacos durante el desarrollo de fármacos, ayudando a reducir el riesgo de desarrollar medicamentos y mejorando la gestión de la seguridad de los pacientes.

El trabajo de SAFE-T generalmente se enmarca en el objetivo de crear métodos que permitan medicamentos personalizados que mejoren la salud pública.